lunes, 12 de noviembre de 2007

Objetos que NO recomiendo coleccionar.

Aunque ya hemos aceptado la posibilidad de coleccionar cualquier cosa, haré una pequeña lista de objetos que no recomiendo coleccionar (salvo contadas excepciones las cuales se especifican) pues no tienen ningún valor histórico, general o monetario. Muchos de estos objetos los he visto, con el tiempo, en el "baúl de los recuerdos" y, más tarde, en el cesto de basura.

1. Ositos de peluche.
2. Llaveros.
3. Ceniceros o tazas (salvo aquellos que sean antiguos).
4. Cajetillas de cerillos (salvo aquellos muy antiguos o de diseño distinto o conmemorativos). Son peligrosos.
5. Tarjetas telefónicas por número de serie.
6. Boletos de transporte por número de serie y todas sus variantes.
7. Tarjetas de Navidad o invitaciones (salvo aquellas de interés general).
8. Juguetes (salvo aquellos que se guarden en su estuche o sean una edición especial).
9. Ropa (salvo aquellas vestimentas vistosas o de algún personaje público).
10. Arte (salvo aquellas obras de valor intrínceco: calidad, antigüedad, material o nombre). No recomiendo invertir en acuarelas.
11. Latas.
12. Alimentos envasados (salvo botellas de vinos y licores).
13. Agitadores de bebidas o plumas de hoteles, restaurantes, bares o casinos.
14. Copias o reproducciones (sin embargo recomiendo coleccionar falsificaciones, errores y alteraciones).
15. Cerámica china (salvo sea de alguna dinastía).
16. Artesanía barata (normalmente se adquiere cuando estamos de viaje).
17. Coleccionables actuales (salvo aquellos que sean parte de un álbum).
18. Objetos robados.
19. Monedas o medallas gubernamentales o privadas de reciente cuño cuyo valor en el mercado sea el doble o más de su valor en metal (salvo aquellas cuya acuñación sea menor a 50 piezas).
20. Objetos que se deterioren rápidamente y que por tanto pierdan su valor (acuarelas, animales disecados, alimentos envasados, plantas e insectos, velas, comprobantes de instituciones bancarias pues son exprofeso de tinta muy mala para borrarse en el corto plazo y evitarse demandas, etc).
21. Papel moneda (billetes) por número o serie consecutiva.
22. Objetos incompletos, rotos, restaurados o deteriorados (salvo aquellos de rareza extrema).

Los objetos con valor "estimativo" son válidos para "coleccionar" -guardar-. Colecciones que se usan para "decorar" algún espacio de la casa o negocio son también válidos.

En la realidad, hay objetos que no tienen ningún valor significativo, sin embargo, pueden ser utilizados para generar un ambiente agradable. Ejemplo de ello son los restaurantes que exhiben piezas temáticas (normalmente fotos y pósters) como el hundimiento del Titanic, el asesinato de John F. Kennedy, la fiesta brava, algún equipo deportivo, películas famosas, etc.

Arqueología y Coleccionismo.

La Arqueología es una ciencia social que estudia las sociedades humanas y sus transformaciones en el tiempo. Es una ciencia histórica porque investiga el pasado. Forma parte de la Antropología que estudia al hombre como ente social en su influencia sobre el medio. Es una disciplina que integra la información procedente del conocimiento de la Tierra (geología, geofísica y geografía) con datos provenientes de la biología (paleobotánica, paleozoología y paleoantropología) y, en consecuencia, la arqueología es un poderoso puente interdisciplinario de unión.




El Coleccionismo, a su vez, es una rama de la Arqueología que consiste en buscar, analizar, clasificar y conservar objetos de una misma clase o categoría.


Dando un paso más adelante, esta actividad se convierte en Museografía, toda vez que además se "exhiben" públicamente las piezas. Sin embargo, para muchos aficionados este hecho se puede quedar simplemente en un hobbie, un pasatiempo, una diversión, una afición, una mera expresión cultural informal que, sin duda, representa, a pequeña escala, también una búsqueda del vasto pasado histórico del ser humano, su comportamiento y su evolución. Representa la evidencia cronológica de la palabra escrita, son objetos que dan sustento a los actos, a los libros de historia de una sociedad o grupo.


He partido de estas definiciones -un poco de teoría- porque es triste ver cómo muchos coleccionistas se pierden en el camino, pierden mucho tiempo y dinero en piezas que no tienen sentido o mucho valor cultural.



Si bien es cierto que todos podemos decidir coleccionar lo que sea, lo importante aquí es pues que aprendamos a coleccionar, a identificar piezas que realmente tengan un significado universal. No se trata solo de "acumular" objetos sin un objetivo, sin ningún significado. Por consecuencia, se trata de coleccionar cosas que tengan un interés general, valor de intercambio o, incluso, monetario. Lo ideal es que los objetos que juntemos aporten conocimientos a nuestra cultura y al mismo tiempo sean una inversión, y no una pérdida de esfuerzo y de dinero.


Si después de aprender a coleccionar tomamos la decisión de coleccionar cualquier tipo de objetos, aun aquellos que no tienen gran valor o nisiquiera valor de recuperación, pues ya será un acto conciente.



I. HISTORIA

II. ANTROPOLOGIA

III. ARQUEOLOGIA

IV. COLECCIONISMO

V. MUSEOGRAFÍA